Moscú, es una de las ciudades más bellas de Rusia. Realmente su historia estuvo marcada por severos comienzos, pero hoy en día es una de las ciudades más populares de Europa.

Posee largos inviernos y breves veranos. En invierno las temperaturas suelen ser bajo 0º C y la nieve llega a cubrir la ciudad entera. Durante la primavera, las lluvias son abundantes, en los meses de Abril y Mayo; mientras que en verano, se cuenta con la presencia de tormentas y la temperatura puede alcanzar los 30º C.

Los meses de Julio y Agosto son los más calurosos y húmedos, por lo que son  los más preferidos por los turistas.

¿Qué visitar en Moscú?

Es importante saber qué lugares son imprescindibles de ver en Moscú. No olvidemos que es la ciudad más grande de Europa, con un área metropolitana que supera los 17 millones de habitantes.

La arquitectura moscovita,  es asombrosa y la principal atracción de la ciudad: el Kremlin, la Plaza Roja, el metro, los museos y las catedrales contribuyen a delinear un paisaje imponente.

Por ser el lugar más famoso, empezaremos por la Plaza Roja. Con su origen en el siglo XV, se trata de la tercera plaza más grande del mundo, reconocida a nivel mundial por sus coloridas cúpulas y una de las más visitadas por los turistas. Situada junto a la Catedral de San Basilio, mezcla la historia de los monumentos que hospeda, como los de Minin y Pozharsky, o el sepulcro de Lenin (Mausoleo de Lenin), junto con su capacidad de adaptarse a los nuevos tiempos siendo lugar de conciertos de artistas internacionales.

MOSCÚ ES DESCARADA, BRILLANTE Y VANGUARDISTA

También encontrará el Museo de Historia y el GUM, uno de los centros comerciales más grandes del mundo que data de la época soviética. El edificio tiene un puente y llamativas bóvedas de metal y cristal.

La parada obligatoria es Kremlin. Ni más ni menos que 28 hectáreas rodeadas de 2,235 metros de longitud. Es el monumento histórico por excelencia de la ciudad. Construido en 1156, una muralla de piedra de 21 m de altura, coronada por 19 torres, rodea el triangular complejo de antiguos palacios, edificios religiosos y otros monumentos, algunos de los cuales datan de la edad media.

En su interior, arte por todos los lados, con la presencia de la Catedral de la Asunción, la Catedral Arcángel Miguel y la Catedral de la Anunciación.

Las siete hermanas. Son un claro ejemplo de la arquitectura soviética. Son siete rascacielos soviético-stalinistas que cuentan con un diseño parecido; uno de ellos es la Universidad Estatal de Moscú.

Otra de las arquitecturas soviéticas es el Metro de Moscú, el cual se encuentra bastante decorado y fue nombrado como “Los Palacios del Pueblo” por Lenin.

Sumérjase en la cultura e historia de la ciudad a través de sus infinitos museos. Encontrará algunos dedicados a autores famosos, dramaturgos y poetas como: Lenin, Tolstoi, Dostoevsky y Pushkin; museos políticos, militares, arquitectónicos y arqueológicos.  En ellos también podrá encontrar galerías de arte, tales como la Galería de Arte Tretyakov, donde podrá apreciar obras de arte rusas y de otras partes del mundo que datan del siglo XV. Si usted es amante del arte moderno y admira las pinturas figurativas, entonces tiene que ir al Museo Moscovita de Arte.

Por la noche

Existen una amplia variedad de zonas en donde se encuentra la afamada vida nocturna. Disfrutar  de establecimientos alternativos en Kurskaya, a los clubs de moda en Savinskaya Naberezhnaya, donde se localizan los famosos Soho Rooms. En los lugares con espectáculo en vivo podrá disfrutar desde ballet clásico en el teatro Bolshoi hasta exclusivas bandas en directo en el B2. Los clubs no empiezan a animarse hasta la madrugada – los moscovitas prefieren los lugares de ‘pre-fiesta’ en la ciudad – y muchos pubs y bares abren ininterrumpidamente.

Cultura, religión y sociedad

En Moscú se acostumbra a dejar propina pero varía dependiendo del lugar en el que se encuentre. Asegúrese de dejar por lo menos el 10% de su consumo.

No dude en demostrar su aprecio por los rusos ya que éstos son sumamente hospitalarios.

Está mal visto rechazar la comida o bebida que los rusos ofrecen en sus cenas, por lo que evite negarse a ello.

Si realiza una visita a un lugar religioso, tenga en cuenta que Rusia es un país Cristiano Ortodoxo y las mujeres siempre se cubren la cabeza.

Arte gastronómico

En la gastronomía de Moscú destaca una variedad de ingredientes. Sus típicos desayunos compuestos por papilla de sémola, kasha y yoghurt. Al igual que las carnes, pescado y huevos, productos lácteos y el famoso caviar negro.

Entre los platos típicos de Moscú podemos encontrar zakouskis (entradas variadas): carne fría, salchichón, pescado salado o ahumado (arenque, salmón, esturión y espadines), los blinis (tortitas de maíz con arenques en una salsa de nata agria), buñuelos rellenos, salados o dulces), las populares sopas, como la sopa de remolacha o de verduras. También hay que destacar las ensaladas, de tomate, pepino, verduras marinadas y aromatizadas con hierbas. En cuanto a las carnes se preparan asadas o a la plancha, las chachilis (brochetas de carne del Caúcaso), albóndigas, pollo relleno, además pescados ahumados en aceite (chprotis) acompañados de arroz, patatas, col, trigo sarraceno y pelmenis (ravioli con nata fresca).

En lo referente al postre se pueden saborear los blinis dulces, rellenos de mermeladas y frutas o los chvorost, similares a unas rosquillas o galletas fritas, el hachapouri (masa caliente rellena de queso picante y mantequilla), se sirve junto a un denso jarabe al que se le añade chocolate.

La bebida típica es el vodka, además de la cerveza. El café o té suele tomarse al final de la comida.